1.4. Identificación de argumentos

Es importante aprender a distinguir a los argumentos de meros grupos de proposiciones que no cumplen con los requisitos necesarios para hablar de argumentos. Recuerda que los argumentos consisten en grupos de proposiciones en los que hay algunos que actúan como premisas que, en virtud de la inferencia lógica, justifican otra proposición que llamamos conclusión. Por el momento aprenderemos a identificar argumentos, sin pronunciarnos sobre si se trata de buenos o malos argumentos (válidos o inválidos); esta cuestión la trataremos un poco más adelante, y constituye el grueso de Aprende Lógica.

Para decidir si estamos ante un argumento o no, simplemente apelaremos al sentido común y a un sencillo análisis del texto sobre el que hayamos de decidir, centrándonos en los siguientes aspectos:

  1. El texto, ¿tiene una conclusión?. Si es así, ¿cuál es?
  2. El texto ¿ofrece razones que apoyen la conclusión?, es decir, ¿hay premisas? Si es así ¿cuáles son?
  3. El texto ¿presume que hay una relación inferencial entre premisas y conclusiones?

Presunción de facticidad y presunción de inferencia

Quien presenta un argumento esta formulando (explícita o implícitamente) dos presunciones acerca de dicho argumento. Una es la presunción de facticidad, es decir, da por sentado (asume) que las premisas que se proporcionan son, de hecho, verdaderas. La segunda presunción es la presunción de inferencia, que asume que las premisas están conectadas con la conclusión de tal forma que la fundamentan, que le dan apoyo. De hecho esta relación inferencial entre premisas y conclusión es el núcleo de la lógica, y nuestro principal objeto de atención en Aprende Lógica, y la analizaremos de distintas maneras y desde diferentes ángulos.

Siempre que tratamos de convencer a alguien de algo argumentando ponemos en juego estas dos presunciones: la de facticidad para reclamar la relevancia real del asunto tratado en las premisas, y la de inferencia para mostrar la conexión entre las premisas y la conclusión. Por tanto, para decidir si estamos ante un argumento o no, debemos identificar se están presentes de manera adecuada tanto la presunción de facticidad como la de inferencia.

Si no es un argumento, ¿qué es?

Un buen método para determinar si una porción de discurso (hablado o escrito) no es un argumento, es identificar qué es entonces. A continuación ofrecemos un lista de posibles alternativas cuando no encontramos en una porción de discurso premisas, conclusión o relación inferencial lógica entre ambas.
(Haz clic en los botones para acceder a ejemplos de cada uno de los tipos descritos)

Advertencias
No se proporcionan razones (no hay premisas). Predomina la función apelativa y conativa.
Enunciación de una creencia u opinión
No se proporciona un fundamento sólido, real para tal creencia u opinión. Aunque puede que exista la pretensión de que se reconozca tal creencia u opinión como verdadera, no hay un desarrollo sistemático de premisas-inferencia-conclusión en apoyo de lo enunciado.
Proposiciones vagamente relacionadas
Las proposiciones no están conectadas por relación inferencial alguna.
Informes
Son simples enumeraciones de hechos, del tipo que aparecen en las noticias de los periódicos. No hay intención de probar nada, simplemente, se proporciona información sobre los hechos.
Ilustración
Simplemente se ofrecen ejemplos de algo.
Enunciados condicionales
Son enunciados con la estructura "Si... entonces..." Los enunciados condicionales no son argumentos en sí mismos, pero los argumentos con frecuencia se componen de varias proposiciones de este tipo. Lo que sigue al "si..." se denomina "antecedente" (es decir la condición), y lo que sigue al "entonces..." es el "consecuente" (es decir lo que sucede cuando se cumple la condición).
Explicaciones
Consiste en una aclaración de por qué algo es el caso. Una explicación a veces es difícil de distinguir de un argumento porque también involucra razones (similares a las premisas). Pero, a diferencia de los argumentos, donde la conclusión es "nueva" información, en una explicación el enunciado que es explicado (el explanandum, la parte que parece la conclusión) es normalmente un hecho comúnmente aceptado. El explanans (los enunciados que sirven para aclarar, que pueden ser similares a las premisas) es la nueva información de una explicación, mientras que las premisas son los hechos aceptados en los argumentos.
En los argumentos se busca fundamentar información nueva a partir de información ya aceptada, mientras que en las explicaciones se busca aclarar información ya bien establecida.
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Ejemplos de advertencia:

  • Te recomiendo que estudies mucho si quieres ir a la universidad
  • Deja de hacer el vago y ponte a estudiar.

Se aprecia claramente que no hay premisas, ni conclusión, ni relación de inferencia, ni nada parecido. No se dan razones para apoyar la orden o la recomendación.

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Ejemplos de creencias u opiniones

  • La aplicación de la pena de muerte conduce a que los estados se coloquen a la misma altura moral que los criminales
  • En beneficio de la salud pública, debería estar prohibido fumar en lugares comunes o no habilitados específicamente para ello.

Aunque al exponer creencias enunciamos algo parecido a una conclusión, no hay un apoyo claro basado en la presunción de facticidad de unas premisas ni en la presunción de inferencia que conduzca como conclusión a la opinión enunciada.

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Ejemplos de proposiciones vagamente relacionadas

  • La gente que mira la televisón horas y horas carece de sentido crítico. El efecto alienante de la televisión perjudica a la sociedad al olvidar la gente los problemas verdaderamente importantes. Las revistas del corazón son una lacra para la sociedad.

En el caso de las proposiciones vagamente relacionadas hay enunciados que podrían hacer la función de premisas o conclusión en algún argumento, pero hay una falta total de presunción de inferencia. No hay conexión lógica alguna entre las proposicones que les dé apoyo.

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Ejemplos de informes

  • La tasa de crecimiento vegetativo de España es una de las más bajas del mundo, según el Instituto Mundial sobre la Población. Se prevé que en los próximos diez años la tendencia cambie.
  • El analfabetismo ha crecido un 25% en los países en los que hay guerra. Las personas más perjudicadas por este descenso de educación en los países subdesarrollados son las mujeres, y muy especialmente las niñas. Los países más desarrollados siguen haciendo negocio vendiendo armas a países en guerra.

Los informes presentan solamente un conjunto de enunciados que describen una situación, sin que dichos enunciados actúen como premisas o conclusión, y sin que exista presunción de inferencia (aunque sí de facticidad en lo referido a las proposiciones que se exponen).

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Ejemplos de ilustraciones

  • Disponemos de buenos libros de lógica para divertirnos, como los de Raymond Smullyan, los de Lewis Carroll, los de Martin Gardner.
  • Bertrand Russell, Gandhi o Noam Chomsky son casos de personas ilustres que rechazan de la guerra como primer medio para resolver conflictos.

En el caso de las ilustraciones o ejemplos, tampoco hay fuerza probatoria alguna. Simplemente se ilustra una idea con algunos casos que la instancian, sin la pretensión de inferencia que caracteriza a los argumentos.
El segundo ejemplo supone, además, una apleación a la autoridad que en determinadas circunstancias puede ser valiosa y relevante, pero que, por sí misma, no otorga fuerza probatoria a lo que se enuncia.

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Ejemplos de enunciados condicionales

  • Si la población mundial continúa creciendo al mismo ritmo que en la actualidad, pronto asistiremos a un desastre ecológico a escala planetaria.
  • Cuando aumenta la contaminación atmosférica, se produce el llamado "efecto invernadero", al dificultarse la salida a la atmósfera de la radiación solar.

En el caso de los enunciados condicionales (los que tienen la estructura "si... entonces..." explícita o implícitamente) hay una proposición que actúa como antecedente y otra que actúa como consecuente. La presunción de inferencia está totalmente ausente.

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Ejemplos de explicaciones

  • La plata, el mercurio y todos los demás metales, excepto el zinc y el acero, son insolubles en una solución de ácido sulfúrico, porque tienen insuficiente afinidad con el oxígeno como para obtenerlo de su combinación con el ácido sulfuroso.
  • La corriente eléctrica fluye en un circuito porque hay una diferencia de potencial entre sus extemos: el paso se produce siempre del extremo de mayor potencial al de menor, y cesa cuando ambos se igualan.

En el caso de las explicaciones se ofrecen las razones que justifican por qué un hecho conocido es como es. En nuestros ejemplos se ofrecen sendas explicaciones sobre la insolubilidad de los metales en ácido sulfúrico y sobre el origen de las corrientes eléctricas.